
Construir, escuchar y resguardar las historias que tenemos nosotros y que son las que pedacito a pedacito hacen la ciudad.
Francisco Peralta · Laboratorio de Imaginación Histórica · Miembro honorario de Patitos Locos
Un trayecto sencillo, pensado para que cualquiera pueda acompañarnos. Recorre una parte de Santa Inés, donde se convive con la naturaleza, y pasa por sitios con historia como la ex hacienda de Santa Inés y la estación del tren de Cuautlixco. La idea es habitar y conocer esos espacios antes de llegar al parque.
En el Parque del Chapopote, lonas y materiales reciclados se pintan como lienzos en blanco. Sobre ellos cada quien responde preguntas sencillas:
Con lo que salga, el parque se convierte en una galería pública, al estilo de las rejas de Chapultepec, con lo que nos gusta de la ciudad y cómo la imaginamos.
Hacienda de Santa Inés. Una de las haciendas más antiguas de Cuautla: data de finales del siglo XVI y funcionó como ingenio azucarero. Hoy conserva sus jardines, apantles y acueductos, y el agua sigue siendo protagonista del lugar.
Estación de Cuautlixco. Formó parte del ferrocarril que llegó a Cuautla en 1881 y que después siguió hacia el sur del estado. Todavía en 1961 pasaban por aquí trenes de vía angosta rumbo a Puente de Ixtla.
Parque del Chapopote. Está junto a la antigua estación. La ayudantía de Cuautlixco impulsa su rehabilitación, y en octubre de 2026 se pintó en el parque un mural que incluye al tren, parte de la historia del barrio.
Para escucharnos y contarnos historias, y para ir armando, en pequeño, una memoria comunitaria: una historia de Cuautla escrita, contada e imaginada por quienes la vivimos. Esta vez la mirada no va solo al pasado, sino al presente y a lo que soñamos para el futuro.
No es Rodada Loca: es una actividad especial con el Laboratorio de Imaginación Histórica.